¿A quien se le abre el apetito cuando piensa en cocida de mar?
Pues si eres como yo, amarás este plato.
Necesitas:

Pon tus piezas de pescado a marinar con un poco de romero y tomillo por una hora.
Corta los tomates a la mitad y rocialos con un poco de azúcar por la parte de la carne.
En una sartén bien caliente añade un poco de aceite de oliva y coloca los tomates por la parte de la carne. Dejalos quemarse ligeramente, eso es sabor. Cuando obtengan un buen color casi quemado retira del fuego.
Vamos a la licuadora con los tomates, hojas de hierbabuena, tomillo y orégano, cebolla en cuartos, 4 dientes de ajo y una pizca de sal. Luego de licuar todo muy bien, pasa la mezcla por un colador y llevala a una olla a fuego algo hasta que hierva y después baja el fuego al mínimo. Deja que se reduzca y se concentre el sabor, corrige sal y añade las papas en rodajas gruesas.
Para el pescado la cosa es sencilla, secalo muy bien y añade sal gruesa.
La sartén debe estar a punto de humo ( tremendamente caliente). Esta es la clave para que no se pegue. Añade aceite y coloca las piezas de pescado, de a una o dos por vez para evitar que suden mucho y perdamos color.
Dejamos cocinar hasta que notemos que los bordes cambian de color, esto nos indica que debemos darle vuelta a la pieza y bajar el fuego al mínimo para que no se seque; Una vez le des vuelta, añade una cucharada de mantequilla, ramitas de romero y tomillo, inclina la sartén y con una cuchara comienza a bañar la pieza de pescado. apaga el fuego y reserva.
Prueba tu estofado pomodoro y verifica que esté suficientemente sazonado, pincha las papas y si ya están cocidas es hora de servir.
Puedes acompañarlo con arroz o con una ensalada fresca.
¡Disfruta!